El peligro de una mala contabilidad.

La contabilidad es causante de muchos problemas y crisis dentro de las empresas principalmente las pymes. Sin una contabilidad adecuada es muy probable que un negocio no sobreviva mucho tiempo. ¿conoces a algún dueño de negocio que disfrute hacer cuentas facturas, nóminas y declaraciones de impuestos? Probablemente no. Sin embargo, es lo que soporta los cimientos de la seguridad financiera empresarial.

En este artículo expondré las consecuencias principales de no darle la atención adecuada a la contabilidad.

Si queremos evitar las consecuencias potencialmente catastróficas de una mala contabilidad para tu pequeño negocio, es necesario ser disciplinado, eficiente y ordenado.

 

 

Mañas, vicios y malas prácticas.

  • Ser desordenado, dejar facturas sueltas o no tener las cifras exactas puede arruinar nuestro negocio.
  • No ser constante. Dejar las cuentas para después suele ser catastrófico.
  • No tener control de ingresos y gastos sobre todo cuando es en efectivo o de caja chica. La peor maña es no tener control de las salidas pequeñas de efectivo.
  • Revolver el dinero personal con el empresarial.
  • No estar cualificado para llevar tú mismo la contabilidad y no contratar a un experto para que haga esta tarea. Algunos creen que están ahorrándose un gasto mensual, pero en realidad están entrando a la boca del lobo.
  • No estar al día en pagos de impuestos o tasas de interés de en deudas que generan más y más gastos
  • Realizar proyecciones optimistas que no se ajustan a la realidad.
  • Atrasar los pagos a los trabajadores, o personal clave en la generación de ingresos. Esto suele ser una maña muy común y muy peligrosa, por cercanía o confianza con el dueño, se le pide prorroga en el pago, pero esto es des motivante y un trabajador desmotivado es un foco rojo para los ingresos e incluso egresos.

Consecuencias

  1. Estar enfermo financieramente y no saberlo

Tener una mala contabilidad, nos dejará ciegos para tomar decisiones cruciales para la empresa. La falta de claridad en las finanzas normalmente genera optimismo en los corazones de los dueños y sin conocer la enfermedad no se atiende. No saber con exactitud el estado financiero de nuestra empresa puede ser letal, ya que al no tener esta información nos puede arrastrar a la bancarrota sin margen para reaccionar.

  1. Querer revisar algún movimiento no se tenga registro

Muchas veces postponer y retrasar la contabilidad hace que cuando queremos revisar y rectificar, ya sea demasiado tarde. Simplemente porque en los temas contables el tiempo es oro. Si algún cliente te debe alguna factura y tu dejas pasar el asunto unos meses, cuando quieres ingresarlo ya no es posible. Si algún proveedor te entregó algo mal y quieres hacer un reclamo tal vez no tienes la nota, la factura o el registro de la cantidad exacta a reclamar.

  1. Perder dinero

Una mala contabilidad aumenta la probabilidad de declarar cálculos erróneos o inexactos lo que se convertirá en multas y sanciones. Si la falta control financiero es verdaderamente desastrosa puede que no tengas una reserva para este tipo de situaciones y si no lo puedas pagar entonces las penalizaciones serán cada vez mayores.

  1. Perder beneficios fiscales

Cuando no le das importancia a la contabilidad pueden pasar dos cosas, la primera es que el desorden hace que no declares todo pasando, por alto lo que podría ser utlizado para deducción y segundo, que la falta de conocimiento en estrategia fiscal provoque que tomes decisiones inteligentes (por ejemplo donaciones de inventarios obsoletos) que te permitan deducir y ahorrar.

  1. Estar en la mira de la autoridad fiscal

Otra de las consecuencias de tener una mala contabilidad es que te pondrás en la mira de las autoridades fiscales y a estar expuestos a inspecciones y revisiones, es decir, te volverás un blanco fácil para investigación fiscal. Lo peor no son las multas económicas sino que caer en reincidencia se puede castigar con inhabilitaciones y órdenes de cierre o cese de actividad.

Conclusiones

Los malos hábitos relacionados a la contabilidad pueden tener ser letal para tu negocio teniendo muchas consecuencias y aún más de las que comenté en este artículo. Consecuencias como perder tiempo y energía subsanando errores, estrés, limitar las opciones de financiación o afectar a nuestros empleados. En resumen: te sale más caro descuidar la contabilidad que estar al pendiente de tus cuentas.

Debemos cuidar nuestra contabilidad como parte esencial de nuestro negocio, aunque esto implique incomodarnos. Si alguien más te lleva la contabilidad entonces mi consejo es: crea el hábito de pedir resultados a quienes te lleva este trabajo.

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