Del Urbanismo hacia la Smart City

Necesidad del informe previo del urbanista

Ante cualquier iniciativa de cambio y especialmente ante una situación de reordenación de impacto tan amplia, se debe llevar a cabo un análisis que determinar cualquier situación actual y cuáles son las tendencias; para a partir de ahí definir el plan de actuación.

El Diagnóstico municipal consiste en la valoración del estado actual y de las tendencias del municipio con criterios de sostenibilidad.

A partir de un análisis global e interdisciplinar del conjunto de aspectos ambientales, sociales y económicos se identifican las principales problemáticas y amenazas del municipio, así como sus aspectos positivos y potencialidades.

Los ámbitos sujetos a análisis son muy diversos considerando, por un lado el conjunto de los aspectos sociales y económicos (estructura y actividades económicas, mercado laboral, población, educación, cultura y equidad social); por otro lado analizar los vectores medioambientales (agua, residuos, energía, atmósfera o acústica), por último  los elementos territoriales (ordenación del territorio, planeamiento urbanístico, movilidad o medio natural).

Todo proyecto lleva consigo una primera etapa de diagnóstico, que derivará en una hoja de ruta para el desarrollo de la ciudad en el ámbito de las Smart Cities, y que permitirá identificar las oportunidades que se pueden llegar a ofrecer tanto a la población, como al propio Gobierno o al sector productivo de la ciudad.

Una vez obtenidos los datos objetivos y subjetivos de la situación de sostenibilidad en el municipio, estos se integran en un único documento general, el diagnóstico municipal, que constituye la imagen del municipio en materia de desarrollo sostenible en un momento determinado. El diagnóstico incluye las debilidades y las fortalezas del municipio, y a partir de él es posible esbozar las actuaciones que sean necesarias para cumplir con los compromisos asumidos al inicio del proceso.

Un proceso de diagnóstico municipal se correspondería con el Programa 21 de las Naciones Unidas, que se dictó para promover el desarrollo sostenible y fue aprobado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD), que se reunió en Río de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992.

Se dispondrá en primer caso de un diagnóstico previo del estado del territorio, en donde se valorarán entre otros, aspectos relacionados con:

  • Medio Físico:
    • Clima y Meteorología.
    • Topografía y geología.
    • Hidrología (superficial y subterránea).
    • Ecosistemas, flora y fauna.
  • Situación de riesgo natural:
    • Riesgo de inundación.
    • Contaminación atmosférica.
    • Contaminación hidrológica.
    • Riesgo de seísmos.
    • Riesgo de incendios.
    • Riesgos vulcanológicos.
  • Aspectos estructurales.
    • Estructura de Gobierno.
    • Participación ciudadana.
    • Normativas medioambientales.
  • Distribución del suelo.
    • Casco urbano.
    • Zona industrial.
    • de Equipamientos y servicios.
    • Areas de tránsito y viales.
    • verdes.
    • residencial.
    • no urbanizable.
  • Entorno Socioeconómico.
    • Demografía.
    • Características socioeconómicas.
    • Censo y control poblacional.
    • Equipamiento educativo.
    • Equipamientos culturales.
    • Equipamientos sanitarios.
    • Equipamientos sociales.
    • Servicios públicos.
  • Transporte y Movilidad de personas y vehículos (peatonal, vehículos privados, transporte público).
    • Accesos a la ciudad.
    • Arterias importantes.
    • Transporte e infraestructuras aeroportuarias, portuarias y ferroviarias.
    • Servicios logísticos.
  • Educación ambiental y comportamiento social.
  • Protección Ciudadana y de Emergencias.
    • Centros de atención.
    • Redes de videovigilancia.
    • Recursos para la protección civil y atención ciudadana.
  • Vectores ambientales.
    • Gestión del agua: captación, distribución y tratamiento.
    • Contaminación atmosférica.
    • Emisiones de ruido.
    • Gestión de residuos: industriales, de la construcción, sanitarios, agrícolas y ganaderos.
  • Estado de la Sociedad Digital (Sociedad de la Información).
    • Tratamiento de la información.
    • Comunicaciones y conectividad.
      • Despliegue Redes de comunicaciones.
      • Penetración telefonía móvil.
      • Uso de internet (privado, público, profesional).
      • Accesos a la Banda ancha
      • Accesos wi-fi públicos.
      • Internet en la educación.
    • Plataformas digitales relación público/privada.
    • Niveles de uso y satisfacción de la población en su relación digital con la administración pública.
    • Despliegue de sistemas de economía digital.
    • Sistemas de seguridad de la información.
    • Red de sensores en la ciudad.
    • Políticas de promoción y capacitación en educación digital para la población.
    • Uso y penetración en el servicio de salud.
    • Uso y penetración en los servicios jurídicos.
    • Niveles de uso del e-commerce.
    • Evolución presupuesto-gasto TIC.
    • Penetración del uso de pago electrónico.
    • Grados de confianza en los usos TIC.
    • Programas de capacitación para empresas y ciudadanos.
  • Energía y combustibles.
    • Energía eléctrica: consumos, producción, distribución.
    • Equipamientos públicos con suministro de energías alternativas o sistemas de ahorro.
    • Vehículos eléctricos y red de recargas.
    • Programa públicos de promoción de Eficiencia Energética

Una vez finalizado el diseño del estado del arte de la ciudad tomada a fecha actual, se podrá dar inicio al análisis de nuevas necesidades de adaptación de la ciudad y el desarrollo del modelo de Smart City que se desea implantar en el territorio.

El Informe inicial.

El inicio de un proyecto siempre pasa por buscar la aprobación interna, máxime si se trata de un Gobierno democrático multipartidista. Lo mismo ocurre con el desarrollo de una Smart City, el equipo ejecutor del proyecto ha de redactar un informe, donde se expliciten las razones que les han llevado a creer que el desarrollo tecnológico de la ciudad es positivo para todos, enumerando los beneficios que los ciudadanos vayan a obtener con esta iniciativa.

El primer paso para conocer los diferentes aspectos que se tienen que considerar en el desarrollo del nuevo modelo de ciudad, es analizar otros proyectos realizados y estudiar las diferentes experiencias vividas en otros lugares.

El siguiente paso consiste en indicar las opciones viables para nuestra ciudad. Hay que plasmar en el documento la idea inicial y la necesidad de un acuerdo entre todos los agentes que van a participar.

Dicho informe será presentado al pleno del Ayuntamiento, siguiendo las pautas habituales en cada localidad, para que todos los implicados sean conocedores del proyecto y se sientan partícipes de él y se obtenga su apoyo e involucración.

Para conocer la situación actual del municipio se han de analizar una por una las infraestructuras básicas sobre las que inicialmente se estima actuar, para ser conscientes del grado de penetración de cada una de ellas.

Para ello, en muchos casos habrá que contactar con los proveedores de ciertas infraestructuras y preguntar por sus instalaciones, sobretodo en el área de las Tecnologías de Información y las Comunicaciones.   Este trabajo habitualmente se encarga a una consultoría, lo que facilitaría las labores de investigación. Si no fuera así, la comisión ejecutora será quien realice el estudio conveniente y ponga en marcha las actuaciones que deberían realizar en el observatorio.

Habría que conocer cuáles son las operadoras que están trabajando actualmente en la ciudad, para saber con quién contactar y con quién negociar.

De todas maneras, las compañías suelen ser muy precavidas a la hora de dar a conocer sus infraestructuras ya que consideran estos datos estrategias de negocio. En la actualidad no existe ninguna ley que les obligue a compartir dicha información.

La manera óptima de conocer el grado de penetración de las nuevas tecnologías, es mediante la creación de un observatorio de la Sociedad de la Información.

Este organismo analizará las actividades y el comportamiento de los ciudadanos en referencia a los temas que nos interesan mediante estudios de mercado y encuestas sociales.  Dicho observatorio será un órgano independiente de la comisión ejecutora, estará formado por ingenieros e investigadores de mercados y sus labores irán más allá de este estudio inicial. Será el primer resultado palpable del proyecto de modernización de la ciudad.

Para tener una visión clara de las infraestructuras instaladas en la ciudad, se puede hacer uso de un mapa del municipio. En él se irán marcando con diferentes distinciones los puntos donde se cuenta con infraestructuras. También se pueden marcar los puntos abiertos al público donde se ofrece conexión inalámbrica o sencillamente, acceso a Internet.

Por Enrique Ruz Bentué

eruzbent@gmail.com

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