MANTÉN A TUS EQUIPOS MOTIVADOS, COMPROMETIDOS Y EFICACES… AUN EN LA DISTANCIA

 

La pandemia del coronavirus ha obligado a muchos equipos a trabajar a distancia. Esto ha podido conllevar incluso algunos beneficios en términos de adopción de tecnología y comunicaciones. Igualmente, el virus ha obligado a muchas empresas a dar un salto de fe en relación con sus equipos.

Ahora bien, la respuesta de los equipos frente a esta situación no va a ser igual en todos los casos y en todas la empresas. La cultura organizacional de cada empresa va a ser esencial para asegurar el éxito ante estas circunstancia… pero, incluso si esto nos sorprendió con el pie cambiado, no es tarde para empezar a gestionar los equipos de una manera más efectiva.

Puede que ahora sus miembros estén dispersos, pero, en esencia, la manera óptima de gestionar los equipos no debe diferir. Si acaso, las nuevas circunstancias van a obligarnos a poner más énfasis en algunas buenas prácticas esenciales para el óptimo trabajo en equipo.

Los riesgos

Como digo, aun si sentimos que hemos conseguido adoptar con eficacia el home office, creo que hay que poner la vista un poco más allá. No hay que perder de vista los retos que tendremos que afrontar como equipo para conseguir resultados extraordinarios también en el medio plazo. Los principales riesgos que, como líderes de equipo, deberemos considerar y mitigar serán los siguientes:

En este sentido, trato de reflexionar regularmente sobre cuáles son los elementos esenciales para desarrollar equipos comprometidos, proactivos, creativos, plenos y felices. Esto no es una utopía y tampoco es tan complejo como pueda parecer, pero requiere cambiar muchos conceptos que la gestión tradicional da por sentados… requiere afrontar nuevos saltos de fe.

En la distancia, como líderes, deberemos estar a la altura de las circunstancias. Debemos ejercer un papel más protagonista – no menos- como aglutinadores del equipo. Debemos convertirnos en la pieza clave que garantice la cohesión e interacción del mismo.

Ahora es el momento en el que tu equipo realmente depende de ti. Demos un paso al frente y conduzcámoslo con pasión. No se trata de microgestionar; se trata de reforzar con convicción las claves más esenciales para mantener el espíritu y la cohesión. Ahora sí, subámonos a la tarima – o convoquemos una reunión en Teams – y con energía, alentemos al equipo a superar cualquier obstáculo. Animémosles: “¡Adelante, mis valientes!”; o aún mejor, tomemos una de las mejores citas sobre liderazgo efectivo de la historia de la literatura; gritemos al unísono: “¡Uno para todos y todos para uno!”.

En resumen. Aprovechemos las circunstancias. Ahora que el coronavirus nos ha obligado a actuar de maneras inimaginables, no nos quedemos en lo obvio. Si quieres que tus equipos rindan, ya sea en casa o en la oficina, tendrás que hacer mucho más que enseñarles a usar Teams. Mantén a tu equipo en el terreno de juego y asegúrate de que no se mantenga concentrado y enfocado.

Autor: Jorge Melero, Co Funfador Empresa y Propósito

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